La carta del Café del Nuncio: recetas de aquí y de allí
166
page-template,page-template-full_width,page-template-full_width-php,page,page-id-166,qode-quick-links-1.0,ajax_fade,page_not_loaded,,qode_grid_1300,footer_responsive_adv,hide_top_bar_on_mobile_header,qode-content-sidebar-responsive,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-11.0,qode-theme-bridge,wpb-js-composer js-comp-ver-5.1.1,vc_responsive
 

La Carta

Una carta fresquita perfecta para terraza y cañas.

Recetas de aquí y de allí

Recetas de los mejores cafés europeos, platos tradicionales de aquí, verduras ecológicas y los mejores productos del norte.

Hicimos un viaje por París, Viena y Zúrich probando recetas, anotando ingredientes y descubriendo sabores. Nos quedamos con lo mejor para traerlo hasta la carta del Café del Nuncio, como el roast beef al estilo del Savoy o el salmón salvaje poché del Lancaster. Pero no nos olvidamos, por supuesto, de la gastronomía de aquí: ensaladillas revoltosas, chacinas lujosas con quesos sencillos y hierbas sabrosas, salpicones veraniegos y steak tartar a cuchillo de Albacete. Tenemos también los mejores productos del norte, como la carne ecológica de la cooperativa Siete Valles de Montaña, el bonito, queso de nata pasiego y anchoas de Laredo.

Café de comercio justo

Café Angélica, tostado a mano por nosotros mismos. Apostamos por la calidad.

Servimos Café Angélica, un café que tostamos nosotros mismos en nuestro tostador, en la calle de San Bernardo, 24. Lo compramos a través del comercio justo a pequeños productores de Sudáfrica y Sudamérica, y lo terminamos de preparar en la máquina de espresso La Marzocco, la italiana auténtica. Llevamos ocho años aprendiendo todo sobre el café: su tostado, su cata, su origen. Como la verdura, tiene temporadas, y como la carne, hay que saber prepararlo. Un café quemado amarga la taza. Vigilamos todos estos detalles y de ahí viene su delicioso sabor.

Postres caseros ecológicos y copitas de helado

Algunos te van a sonar y otros te van a llamar la atención, pero todos te sorprenderán por la explosión de sabor.

Lo de la guinda al pastel es una metáfora muy acertada. Si quieres un colofón a tu comida o cena, o si simplemente te apetece acompañar esa taza de Café Angélica de algo dulce, no te pierdas nuestros postres. Déjate enganchar por el sabor del limón de Novales (Cantabria) hecho crema —¿te acuerdas de esa sensación en la lengua?—, rompe con ganas la capa crujiente de caramelo de la crème brûlée, centra todos tus sentidos en disfrutar del capuccino divertido (helado de café ecológico de Etiopía, helado de nata, crumbles de todo tipo y un mini shot de café con barquillos) y disfruta de una copita de helado ecológico hecho por nosotros en una tarde de verano. Tenemos más en la carta, ven a conocerlos todos.